¿CUANTAS MÁS? ...............betty ramos

POR CELOS. mató a su mujer

Escrito por bettyramos 06-01-2011 en General. Comentarios (4)
Su conviviente la ahorcó por celos, en su casa de San Juan de Lurigancho.

Joselin murió asesinada como su madre

Luis Antonio Huillca Depaz,y Joselin Asly Velásquez Torres, ambos de 19 años de edad, tenían un año y medio de relación sentimental. Ella se ganaba la vida como vendedora ambulante. Él realizaba trabajos esporádicos.

Estaba sola en casa

Joselin estaba sola e indefensa, cuando Luis  le rodeó el cuello con ambas manos y se lo presionó con fuerza hasta privarla del conocimiento. No conforme con ello, fuera de sí, el tipo cogió un cable conductor de electricidad y la ahorcó.

El asesino de Joselin no pudo con los remordimientos y, dos horas después de cometer el crimen, se entregó en la comisaría de Santa Elizabeth. Llegó solo. Estaba  nervioso y tenía los ojos rojos, señal de haber llorado.  Al primer policía que se le cruzó, le contó todo. ¡Maté a mi mujer!, ¡la maté!, ¡la maté!, repitió desesperado y, minutos después, condujo a los agentes al escenario del homicidio: asentamiento humano Miguel Grau, Mz. 192, lote 10- SJL

A las 6.30 de la mañana las autoridades descubrieron el cadáver, confirmando la dramática y violenta historia que les acababa de relatar el detenido.

Luis contó a los investigadores que discutió con Joselin porque  se amaneció el domingo en la calle.  El martes, según el criminal,  pelearon por el mismo motivo. A las 4.30 am del miércoles pasaron de las palabras a los golpes.

Fue en esas circunstancias que el celópata decidió acabar con la vida de su conviviente.

TRÁGICA HISTORIA SE REPITIÓ
Joselin, murió asesinada como su madre
Siete años antes, el 13 de octubre del 2003, doña Sonia Torres Bravo, progenitora de Joselin Asly, fue ultimada del mismo modo por  su pareja Christian Chinga.

EL SILENCIO MATA

Escrito por bettyramos 20-11-2010 en General. Comentarios (2)

http://bettyramos.blogspot.es/img/elsilencio.jpg El Ministerio de la Mujer y Desarrollo Social (Mimdes) lanzó hoy la campaña “El silencio mata”, para combatir el "feminicidio" en nuestro país; y anunció el fortalecimiento de la línea telefónica de ayuda 100, que recoge las denuncias contra casos de violencia familiar las 24 horas

La titular del Mimdes, Virginia Borra, refirió que 12 mujeres son asesinadas en promedio cada mes en el país por sus parejas, lo que representa una preocupante cifra que debe llevarnos a todos a la reflexión y a tomar acciones para evitar que continúe.

Diariamente los 114 centros de emergencia mujer (CEM) existentes a nivel nacional reciben entre ocho y diez denuncias de violencia contra la mujer, y la mayor cantidad de casos ocurre en Lima, por ser la ciudad más poblada del país.Borra anotó que el 68 por ciento de las mujeres peruanas ha sido blanco de violencia física o verbal alguna vez en su vida.

http://www.youtube.com/watch?v=26mBF_2zGv4&nofeather=True

Más de 27 mil personas denunciaron ser víctimas de la violencia doméstica

Escrito por bettyramos 20-10-2010 en General. Comentarios (0)

 . Según el Mimdes, San Juan de Lurigancho es el distrito con más denuncias. Le siguen Lima Cercado, Villa El Salvador, Ventanilla y el Callao. Radiografía de la violencia

“Si hablas, te mato” fueron las palabras que María Esther C.H. recuerda haber escuchado –aún con miedo– cuando el padre de sus cuatro hijos terminó de patearla en el piso. Antes de marcharse, su agresor, José Morales Vílchez, el hombre que alguna vez juró amarla, le dejó en claro que no debía pedir ayuda y que debía aceptar los golpes en silencio: “Ni te atrevas a ir con la policía porque te irá peor”.

En julio de este año, Morales Vílchez ya le había roto la nariz, así que María Esther se limpió las lágrimas e hizo lo correcto. Con el temor  en la garganta logró escapar por la ventana de su casa y denunció su caso.

Esta historia, suscitada hace una semana en San Juan de Lurigancho, es apenas una pequeña muestra de los 27 mil 215 casos de violencia familiar y sexual que desde enero hasta fines de agosto de este año se han producido a puerta cerrada en todo el país. De ese total, el 88 por ciento de las víctimas son mujeres desde los cero hasta más de 60 años de edad.

Denuncias que ayudan

Olga Bardales, directora del Programa Nacional Contra la Violencia Familiar y Sexual del Ministerio de la Mujer, señala que los casos van en aumento pero que esto no quiere decir que haya aumentado la violencia en el hogar. “Es bueno para nosotros que las denuncias se incrementen porque así se pueden sincerar las cifras y además refleja una mayor conciencia de la población a no tener miedo y que además tenga confianza en los servicios que el Estado ofrece, como son las comisarías, los Centros de Atención Mujer (CEM) y los juzgados de familia”, indicó.

SJL es el distrito con más casos

De acuerdo con las estadísticas mostradas, San Juan de Lurigancho es el distrito que este año registró más denuncias, con un total de 946 casos. Esto significa, aproximadamente, cuatro denuncias por día. Luego le siguen Lima Cercado, con 805; Villa El Salvador, con 683; y Ventanilla, donde –según el CEM– un total de 586 valerosas mujeres tomaron la decisión de denunciar a sus agresores o al agresor de sus hijos. Lo mismo ocurrió en el Callao con 572 denuncias por diversos tipos de agresiones que van desde la psicológica, la física y los ataques sexuales.

DATO.- Los CEM están en gran parte del país. Hay 16 en Lima, tres en el Callao, 17 en la costa, 38 en la sierra y 15 en la selva. Quienes deseen hacer una denuncia pueden hacerlo llamando gratis al número 100.

1,343 casos de violación en Lima

De acuerdo con el Programa Nacional Contra la Violencia Familiar y Sexual del Mimdes, Cusco es, entre todas las ciudades del interior del país, la que más denuncias ha reportado: 2,940.

Según este mismo programa, Lima registró en el 2009 mil 343 denuncias por violación sexual y 9 mil 782 casos de violencia familiar.

Las cifras indican que los infantes tampoco son ajenos a los maltratos en el hogar. Entre enero y agosto de este año, mil 133 menores de cero a cinco años de edad fueron víctimas de todo tipo de agresiones. Asimismo hay 2,552 casos de agresiones a niños 6 a 11 años y 3,335 en contra de adolescentes de 12 a 17 años.

Asimismo, el mayor número de denunciantes tiene entre 26 y 35 años de edad, siendo mujeres el gran grueso de las víctimas.

Perú: FEMINICIDIO

Escrito por bettyramos 07-05-2010 en General. Comentarios (2)

!!! Deguella a su mujer!!

Ayer miercoles 5 de mayo, una joven madre de tres menores fue asesinada por su esposo, quien -según dicen-  cegado por los celos le clavó un cuchillo en la yugular. El hecho se produjo en la vivienda ubicada en la urbanización Villa Mercedes en Los Olivos.

 
La víctima, Rosa Isabel Sánchez Castillo, de 31 años, minutos antes del crimen se hallaba en compañía de sus hijos de 11, 5 y 3 años de edad. Su esposo Frank León Cárdenas llegó al predio aproximadamente a las 11 de la noche del miércoles y ordenó a los niños que salieran a la calle a jugar.
 
La ausencia de los menores fue aprovechada por el homicida para cometer el hecho. Por lo encontrado en la escena del crimen León habría intentado asfixiar a su mujer, pero luego decidió por incrustarle un cuchillo a la altura de la yugular, la mujer murió desangrada.
VIOLENCIA 
Familiares de Rosa Sánchez manifestaron que el sujeto tenía antecedentes de violencia familiar. El padre de la víctima Ricardo Sánchez, afirmó que hace cuatro años su hija sufrió una golpiza atroz por parte de León.
 
http://bettyramos.blogspot.es/img/asesina.jpgAgentes de la policía informaron que el asesino huyó del lugar gritando “maté a la negra” y que se habría entregado en la comisaría de Lince, distrito en el que viven sus padres.

 

Después de un caso de feminicidio: Apoyo social para continuar con la vida
 Por  Lic. Teresa Viviano Llave (Trabajadora social, responsable del registros de feminicidio-MIMDES)

La muerte de una mujer en un contexto de violencia familiar o de discriminación de género denominado feminicidio genera desconcierto y colapso en toda la red familiar. Al morir una mujer a manos de su pareja, con quien tiene hijos(as) en común, se quiebra totalmente la unidad familiar.

En las situaciones de feminicidio 7 de cada 10 casos ocurridos revelan la existencia de un vínculo relacional de pareja, actual o pasada. Las mujeres víctimas suelen ser jóvenes y además han tenido hijos con la persona agresora, según nos revela la casuística del registro de feminicidio del MIMDES (Programa Nacional Contra la Violencia Familiar y Sexual). Tras un feminicidio de esas características, se genera una situación de total  desprotección para las personas que dependían de esa unidad familiar por ya  poder  cumplir con sus funciones básicas, como son:

 

 Función protectora-afectiva

Función económica: Los responsables directos de proveer  el sustento está ausentes.

Función socializadora: EL modelo violento que ha impregnado las relaciones internas es transgresor del orden.

Función educativa: Es posible que los niños, niñas y adolescentes no puedan continuar sus estudios, o si lo hacen las probabilidades de fracaso son altas.

 Antes de ocurrir el feminicidio, la presencia de la madre, aseguraba al menos un nivel básico de satisfacción de necesidades  de los miembros que dependían de una red familiar disfuncional (por el cumplimiento precario de sus funciones).

Acontecido el feminicidio el desamparo es total y la intervención de los servicios sociales se hace impostergable, a fin de ayudar a que las redes familiares anexas a la persona fallecida (tíos, tías,abuelos, abuelas, etc.) puedan acoger a los miembros que quedan desprotegidos y asumir todas las funciones que estos dejan de cumplir como la económica, afectiva, socializadora y educativa.

En tales circunstancias los servicios sociales deben estar en capacidad de brindar apoyo psicosocial que contribuya a superar el duelo, reorganizar la familia e integrar en una red familiar a los miembros que quedaron  desprotegidos (menores de edad, personas adultas mayores y otros)

La situación de orfandad de los menores de edad  es  una situación crítica ante la cual los  servicios del Estado deben tener respuestas apropiadas e implementar prestaciones económicas a fin que este evento no frustre sus expectativas y potencial de desarrollo.

En caso que no exista red familiar propicia la alternativa son los hogares y albergues del Estado, teniendo en cuenta que la institucionalización es la mejor alternativa cuando no existe otra que pueda proteger, nutrir, socializar y educar.

Es impostergable generar intervenciones sociales oportunas para que la mujer de una mujer cuyo proyecto de vida fue  destruido, no genere la misma suerte para las personas que dependían de ella: Becas de estudio para los menores de edad,  terapia psicológica, pensión solidaria de orfandad. Creemos que es necesario fortalecer y  mejorar el apoyo asistencial, que hasta la fecha es el aspecto debil de gran parte de los programas de apoyo en esta problemática.

El Ministerio de la Mujer cuenta con los Centros Emergencia Mujer (CEM) que brindan apoyo en los casos de feminicidio con consejería psicológica,social   y patrocinio legal; no obstante no son estos los únicos aspectos que debe abordarse.  Es necesario que se consolide una red de protección y apoyo social a las familias que han pasado por esta experiencia, que se promueva su organización y se les apoye en su ruta y apuesta para continuar la vida.

 

OTRO CASO EN SAN JUAN DE LURIGANCHO

Degüella a su esposa en presencia de su hija
Un hombre asesinó a cuchillazos a su mujer delante de su hija de cinco años y luego escapó. El hecho ocurrió en la vivienda de los convivientes, en San Juan de Lurigancho, donde la víctima, Eulalia Infantes Bocanegra, se encontraba “chateando” con un hombre que, al parecer, era su nueva pareja. En esas circunstancias, mientras la fémina dialogaba a través de internet, llegó su esposo, José Laureano Huamán Mendoza, quien la descubrió in fraganti. Enfurecido, Huamán Mendoza cogió el cuchillo de su cocina y, sin mediar palabra, se lo incrustó a su esposa en tres oportunidades en el tórax para terminar degollándola en presencia de su única hija Charlotte.
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Mujer luchadora de SJL

Escrito por bettyramos 15-03-2010 en General. Comentarios (1)

http://bettyramos.blogspot.es/img/maest.jpg

 Inés Valdivia. Desde hace 31 años vive sentada en una silla de ruedas, pero nunca se detiene. Cada mañana toma por lo menos tres mototaxis para llegar hasta las zonas más empobrecidas de San Juan de Lurigancho y ser la maestra de cientos de niños y de mujeres que la esperan al pie de rústicas casitas de madera y esteras, en los cerros de Bayóvar. Mujeres que apenas la ven corren para levantar en vilo la silla de ruedas y llevarla hacia arriba, sorteando las piedras, a un humilde taller, ahí donde es difícil llegar, incluso para quienes pueden caminar y correr.

A Inés Valdivia nada la detiene. Es maestra —ad honórem— en un país donde la educación parece que nació en crisis, y es discapacitada justamente por querer que esa educación cambie. La historia, su historia, se inició un 4 de julio de 1979, en la Plaza de Armas de Lima, en medio de una implacable huelga magisterial y una nube de bombas lacrimógenas.

***Inés lo relata todo como si contara una vieja película. En su mente se suceden las imágenes y ella las describe sin callar nada. Tenía 23 años, era profesora de matemáticas en una escuela nacional de mujeres de Huánuco hasta ese 4 de julio. Ese día las maestras habían tomado la Plaza de Armas de Lima, querían llamar la atención del gobierno del general Francisco Morales Bermúdez después de un mes de huelga. Las bombas lacrimógenas iban y venían y a eso de las 5 de la tarde un edecán de Palacio les informa que el ministro de Educación las recibiría en el piso 11 del ministerio ubicado frente al Parque Universitario. Habrá trato directo, se dijeron, y nombraron una comisión de cuatro maestras, Inés, entre ellas.

De ahí todo parece escalofriante y absurdo. Relata Inés: “Nos esperaba el ministro [José] Guabloche y once militares más. Después de reprendernos por nuestra actitud, nos plantearon un chantaje descarado. Nos ofrecieron dos pasajes para irnos por seis años fuera del país, con un trabajo seguro. Las que eran casadas podían viajar con sus esposos y yo que era soltera podía ir con quien quisiera. Lo único que teníamos que hacer era firmar un acta que ellos ya tenían redactada. Vi que dos maestras vacilaron y ofrecieron su firma, entonces no lo pensé dos veces, fingí que iba a firmar el papel y, cuando lo tuve entre mis manos, lo metí dentro de mi poncho y salí corriendo.

***En la calle me subí al primer auto que vi. Le dije al chofer que me llevara por el jirón Azángaro, pero la policía le cerró el paso y le ordenó que me llevara a la Plaza de Armas. Había hecho una bola de papel con el acta y la tenía en mi boca, pensaba que si me detenían podía lanzar la pelotita a cualquier maestra. Antes de que el carro se detuviera, salté y corrí, pero no pude seguir: sentí un golpe en mi espalda, como si un rayo me partiera en dos. Caí y ya no pude levantarme, solo oí gritos de la gente que decía, “¡No la maten, no la maten!””.

***Inés nunca más volvió a caminar. Estuvo postrada en una cama por algunos años y gracias a una colecta entre los maestros y su familia (“mi papá, mi mamá y mis hermanos vendieron todo lo que tuvieron”), pudo viajar a Alemania en 1987. Después de ocho meses de tratamiento, volvió a sentarse y a mover los brazos. Según los médicos su mal era reversible y con nuevas terapias podía volver a caminar. Desde su silla de ruedas, Inés relata cómo ningún gobierno se interesó por ella y nunca más la repusieron como maestra. Peor aun, en 1985, la desalojaron de su casa. Ella cree que fue una represalia del gobierno aprista porque en ese tiempo los maestros la llevaban en camilla todos los días hasta la puerta del ministerio para que el Estado se interesara por su caso.

***“No he perdido las esperanzas de caminar, pero ya no me preocupa eso”, afirma Inés, mientras con mucho esfuerzo sube al auto que nos llevará a Bayóvar, a ver a sus niños, como ella los llama. “Lo que sí me preocupa es que el gobierno mienta y diga que el cobro de las Apafa (Asociación de Padres de Familia) no es obligatorio, cuando los colegios siguen poniendo esta condición para matricular a los niños. Ponga esto por favor: con las señoras vamos a presentar un memorial al ministro de Educación para que se anule este cobro”.

En Los Nuevos Jazmines, en Bayóvar, una las zonas más pobres de San Juan de Lurigancho, las pequeñas Darlin y Gisel piensan un rato su respuesta: “es un obtusángulo”, dicen, mientras la maestra Inés les enseña las figuras geométricas. Aquí no hay agua potable ni energía eléctrica, pero sí hay una maestra que viene tres veces por semana a enseñar a leer y escribir sin cobrar un solo sol. Una maestra que vive vendiendo tarjetas de plumas, cuadros y cerámicas, en una casa humilde, junto a su silla de ruedas, su horno de leña y su higuera que por extrañas razones todavía no da buenos frutos.(Jorge Paredes)